Alimentación sexo y orgasmos

alimentat Nutricionistas Barcelona        

Ya estamos en primavera. Más calor, más horas de sol, menos ropa y… ¿más sexo?

Hay quien afirma que la llegada de esta estación conlleva un aumento de la líbido provocado por el aumento de la vitamina D debido a una mayor exposición solar. Otros aseguran que son los alimentos típicos de estos meses del año, los que traen consigo una mayor actividad sexual, son “afrodisíacos”.

En entradas anteriores ya hemos tratado este tema, ¿existen los alimentos afrodisíacos o son un simple placebo?  Es la pregunta del millón. A los Dietistas-Nutricionistas se nos pregunta constantemente por la relación entre la alimentación y  los diferentes aspectos de nuestra vida cotidiana (deporte, trabajo, estados de ánimo…) y el sexo no es una excepción.

En la reciente entrevista Sexo con sabor afrodisíaco para la agencia efe uno de nuestros Dietistas-Nutricionistas afirma que “a nivel sexual influye más el cómo, el cuándo y con quién se come, que los nutrientes que contiene aquello que me estoy comiendo”. Un ejemplo, las fresas. Un plato de fresas con nata, como postre en un menú del día, en mitad de una dura jornada de trabajo o unas fresas alrededor de un jacuzzi lleno de espuma y con tu pareja desnuda dentro esperándote, está claro que la situación no es la misma, pero las propiedades de las fresas sí son iguales. Sigue leyendo

Alimentos afrodisíacos y sexo

alimentat Nutricionistas Barcelona                alimenta't nutricionistas barcelona

 

¿Existen los alimentos afrodisíacos o son un simple placebo? Por el contrario, ¿hay formas de comer que nos hacen menos competentes en la cama? Pues hay un poco de todo.

Sí que es cierto que la forma de alimentarnos influye en nuestro metabolismo hormonal, y por tanto, se podría deducir que la forma de comer determina nuestros niveles de hormonas sexuales y en nuestra libido. Tenemos que distinguir aquí una parte fisiológica y otra psicológica. El chocolate, las ostras, el champán… son alimentos que desde siempre están asociados a lujo, abundancia y ocasiones especiales, por lo que consumidos en el entorno de una cita, podrían predisponer y sugestionar psicológicamente, y producir un aumento del deseo sexual.

Respecto a la parte fisiológica, sí que es cierto que el chocolate, al derretirse en la lengua provoca la liberación de neurotransmisores del placer, las endorfinas. Por otra parte, ciertos nutrientes como las vitaminas A y E podrían reforzar la función sexual, ya que forman parte de estas hormonas. Lo mismo ocurre con el cinc. Un estudio ha observado que en algunos casos mejora la potencia, la libido y la frecuencia de realización del acto sexual.

Como veis, no está del todo claro la relación positiva entre alimentación y mejora de la vida sexual, pero lo que sí está estudiado es lo contrario: alimentos que inhiben la función sexual. Por ejemplo, el consumo de fitoestrógenos (hormonas vegetales presentes en la soja muy parecidas a las hormonas sexuales femeninas, los estrógenos) en gran cantidad por parte de los hombres podría interferir en sus niveles de testosterona, disminuyendo su rendimiento sexual.

El otro gran enemigo de una sexualidad satisfactoria tanto en hombres como en mujeres es el alcohol. Aunque en un principio pueda parecer que tiene un efecto desinhibidor social y que facilita el acercamiento, en realidad es una sustancia depresora del sistema nervioso central, y en gran cantidad puede causar alteraciones  en la erección y pérdida de sensibilidad.

Y por último, no hay nada más antierótico que una digestión pesada, ya que al obligar a concentrar la sangre en el estómago e intestino, ésta no está disponible para estimular las zonas erógenas. Y no digamos el típico sopor que provocan las comilonas… acaba con cualquier intención de sexo! 😉